lunes, 9 de mayo de 2011

Pétalos marchitos



Mirando desde los ventanales de mi corazón,
Entre cortinas bordadas en lágrimas,
buscando en vano el brillo de tu alma.
Todo afuera es oscuridad.
Océanos de incertidumbres donde tu espíritu naufraga.
No puedo encontrarte tras esos velos de tinieblas.
Una magia arcana y antigua.
Secretos hechizos que no puedo deshacer.
El sortilegio construído por tu misma voluntad.

Ya no puedo esperar.
Todo lo que podías oir fue dicho.
Todo lo que podías dar fue recibido.
Una melodía melancólica, otra triste letanía,
Sembrando susurros en los rincones secretos de mi alma.
Cierro mis ojos, me preparo para despertar de este bello ensueño.
La pesadilla aguarda ansiosa tras los umbrales de esta fantasía.
Los aullidos demenciales resuenan más allá del portal.
Alaridos que se proclaman portadores de la verdad.

Poco importan ahora esas estridencias.
Sólo puedo pensar en la estela plateada dejada por el brillo de tus alas.
El sonido de la preciosa música insinuada por tu alma.
Un anhelo que se deshace como una rosa que se marchita,
Sembrando pétalos en este páramo de remembranzas.

Recuerdo del Paraíso Perdido.
Añoranza de un paraíso nunca encontrado.