miércoles, 22 de diciembre de 2010

El Negro Paraíso


El suelo se ha derrumbado bajo mis pasos
En la oscuridad estoy caminando ahora
Esta noche las campanas han tañido
Me lamentaré toda la eternidad...

Es ese lugar llamado Cielo
Que me deja a solas en la oscuridad
Es ese Dios quien me ha maldecido
Que me llena de desesperación...

Los monjes de oscuras piedras
Me han condenado por un crimen
Pero podría sufrir el infierno
Para verte otra vez en el cielo...

¿Por qué debo vagar en la oscuridad
Cuando soy un blanco ángel?
Desearía ser incluso un ser humano
y no un ángel condenado...


Traducción libre de "Le Paradis Noir" de Dark Sanctuary

domingo, 19 de diciembre de 2010

Recordando el pasado


Una vez más recorre los espacios más intimos y profundos del ser, el corazón secreto del cual nacen todas las emociones, pensamientos y acciones de su encarnación presente.
Todo es claro allí, simple, perfecto y armonioso, porque en ese lugar su magia obra y gobierna con mayor fluidez, es el espacio que conecta su existencia más antigua y verdadera con las circunstancias de la encarnación presente, que está inmersa en la confusión del mundo en el cual se mueve.
Un lugar lleno de tumbas, un cementerio donde reposan las ilusiones, los sueños, las acciones importantes, donde cada epitafio es un cúmulo de aprendizajes y sabidurias que van creciendo con cada experiencia vivida en esta nueva encarnación.
Con sus pasos fantasmales camina entre las lapidas del camposanto, revestido su ser con una de las verdaderas formas de su alma.
Su palida tez parece irradiar la misma luminosidad de la luna blanca. Sus cabellos negros, muy largos y lacios, se mecen con la brisa nocturna. Sus ojos, de iris pálidos, plateados como estanques congelados, reflejan su habitual melancolía, enmarcando las negras y profundas pupilas, pozos insondables llenos de misterios.
Los labios, sensuales y rojizos, esbozan una tenue sonrisa, reflejo de su carácter tan cínico como inocente. Todo su cuerpo, ataviado en negros ropajes, se mueve con una elegancia etérea y sensual, hipnótica y diáfana, como una letal vampiresa sacada de una novela gótica.
Pero no es en absoluto una vampiresa.
No, ella no es un vampiro, sino un angel caído, un angel que en tiempos inmemoriales se rebeló a su dios, una luminosa entidad vetusta y demente, perdiendo así la gracia celestial. Afortunadamente.
Se detiene y suspira con suavidad, dejando que la musicalidad de su alma emerja de sus labios apenas entreabiertos, permitiendo que el recuerdo de su origen retorne a sus pensamientos. La felicidad inunda su corazón, rememorando el momento en que los dioses rescataron su espíritu mancillado y destrozado, sanándolo con la magia arcana del universo y obsequiándole su nueva existencia, con una libertad y armonía que jamás habia conocido mientras estaba al servicio de aquél dios demente que le había dado existencia sólo para esclavizarla y someterla a una servidumbre incondicional y eterna.
Y aunque es capaz de recordar con claridad todos esos hechos, como si hubieran sido recientes, está tan lejos de aquello, es tan diferente al ser que había sido cuando padecía del enfermizo gozo del Cielo, que no puedo sino reír de felicidad, colmando la silente noche con el melodioso sonido de su risa.
Pero pronto hace silencio, y nota que unas trémulas lágrimas ruedan por su rostro. Siente entonces la necesidad de repasar su historia, la historia de su origen, reflexionando una vez más cada hecho.
Sabe que nadar en el pasado puede darle las respuestas que está buscando para el presente.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Funeral


Fantasma del pasado, tu rostro frío y palido ahora está inerte. Tus labios no pueden volver a sonreir con esa burlona expresión de desprecio.
En procesión, mis sombras acompañan tu cuerpo rigido, amortajado, aprisionado en el féretro desde donde ya no puedes dañar.
Tu existencia discordante irrumpió como una nota aguda en medio de los graves y tenues sonidos de la música de mi alma.
¡Cuánto tiempo habitaste mis rincones más secretos, como un espectro imposible de exorcizar! ¡Cuánto tiempo mancillaste la verdadera imagen del ser que patéticamente tratabas de emular, confundiéndome, haciéndome odiarle y temerle!
Pero tu imagen ya no me engaña, esa belleza muerta y siniestra, porque ahora sé que nada tienes que ver con el hermoso ser que intentabas imitar.
Contemplo la procesión funeraria que te lleva a tu reposo final, los mares de estridencia de los cuales naciste. No siento dolor, ni rencor... no siento nada al mirarte. No se puede sentir nada por aquello que nunca fue real.
El coro funerario no llora tu partida, sino el tiempo que tu presencia encadenó a mi alma.
¿Sepultaré tus restos en el vacío, para que te deshagas para siempre? ¿O te cremaré en las llamas del caos, para que caigas en el olvido eterno?
Caos y vacío... de allí vienes y allí terminarás...
La procesión continúa, llevándote a tu reposo final...
Tu muerte, una ofrenda más, un sacrificio bendito para la anhelada liberación de mi ser...

martes, 7 de diciembre de 2010

Triste presagio


Todos mis perdidos recuerdos están aquí,
Dentro de hogares vacíos, en ocultas lágrimas...

No podría ver otro rostro por tí...
No podría sentir otro amor por tí...

Tantos años dormí dentro de mí,
No pude comprender quién podías ser,
Preciosos fragmentos caen de tus ojos,
Ahora recuerdo ese día, ese triste presagio...

Si tan sólo pudieras entender mis lágrimas,
Mirar en lo profundo de mis ojos y ver todos mis miedos...


Traducción de la canción "Presagio Triste" de All My Faith Lost

domingo, 5 de diciembre de 2010

Fénix


Llamas sagradas, liberadoras de toda miseria.
Como fénix, surgiendo de lo profundo del ser,
un alma purificada de la mortalidad.

Consumidas las ilusiones, hechas cenizas las máscaras.
El cuerpo sutil, descarnado, renaciendo a la eternidad...