jueves, 5 de agosto de 2010

Desnudez


Frío, cubierto de helado rocio, un capullo destinado a no florecer.
Su belleza sempiterna ha sido mancillada por el cruel sol de primavera.
La nieve se derrite sin remedio, la nieve que le protegía
y el retoño brilla mientras despierta, cobrando vida no sin dolor.

El negro lirio ahora iluminado, abriendo sus aletargados petalos
Su sueño milenario ha terminado, su invierno amado le abandona.
Y su corazón de plateada luminosidad vuelve a brillar
desnudándose sin remedio ante el cielo luminoso.

Refulgente, el lirio humillado por la tortura de la nueva vida
Trémulo, desnudo y temeroso, clamando que vuelva el invierno
la frialdad eterna de las nieves, el encierro de su capullo
y el sueño de muerte que le protegía de esta agonía cruel...

Esta cruel y hórrida agonía llamada "amor"...